Exceso de confianza, graves errores que cometen los conductores

Exceso de confianza, graves errores que cometen los conductores

15 de mayo de 2013 por Andrés Restrepo Vanegas

    El principio máximo del conductor preventivo es evitar el exceso de confianza en sí mismo, en su vehículo y en los demás conductores a la hora de manejar un automóvil. Las razones a continuación:

    Así como el miedo a la hora de conducir es angustiante y hasta peligroso para un conductor y las personas a su alrededor, confiar demasiado en sus habilidades y en las de su vehículo puede desencadenar eventos que se hubieran podido evitar.

    Un reciente estudio publicado por la revista española de apoyo al consumidor Erosky Consumer es clara en su afirmación: a mayor familiaridad con una vía, mayor la velocidad de conducción de un vehículo. Y es que el exceso en todas sus formas es un pecado a evitar por todos los conductores, no importa si lleva 10, 20 o hasta más de 30 años sentado detrás del volante.

    No sólo el exceso a la hora de pisar el acelerador es causante de accidentes en la vía ¿Cuántos no hemos manejado un vehículo sabiendo que éste no tiene las condiciones mecánicas adecuadas para circular por la vía? ¿Cuántos no chateamos, hablamos por teléfono o nos distraemos mientras conducimos, ignorando la enorme responsabilidad que tenemos al encender un vehículo? ¿Cuántos decidimos  no cumplir  las normas de tránsito porque “a mí no me va a pasar nada si lo hago”?

    “Confianza excesiva en mí mismo, en mi carro y en los demás”

    Y es que a pesar de las campañas y de los esfuerzos de las autoridades por disminuir los índices de accidentalidad en el país año tras año, es difícil luchar contra una actitud arraigada en nuestra cultura: el peligroso exceso de confianza en el ejercicio de la conducción.

    Las condiciones del ambiente también favorecen que la persona tengo un estilo de conducción en exceso confiado: el sueño a la hora de manejar y el estrés que le produce el tráfico lento hacen que la persona no se concentre realmente en el ejercicio de la conducción sino en sus propias emociones y  pensamientos.

    En el Primer estudio de comportamiento y Seguridad vial en Colombia, presentado por el Fondo de Prevención Vial,  el 56% de los encuestados afirmó que era “poco o nada probable” sufrir un accidente de tránsito de cualquier tipo en el próximo año (sólo el 17% declaró que la ocurrencia de este evento se mediantemente probable). Además, la totalidad de los encuestados afirmaron que son los demás (no ellos mismos)  los que tienen una mayor tendencia a sufrir accidentes de tránsito. Para rematar, el 99% de los encuestados afirmaron “manejar mejor o igual la mayoría de conductores”. Sólo un 1% reconoció manejar peor que la mayoría.

    A estos importantes datos, se suma un hecho quizás contradictorio pero real: a más tecnología, mayor confianza y mayores riesgos. Quiere decir que muchos olvidan que como conductores de un vehículo tienen la responsabilidad de tomar decisiones a conciencia que una máquina es incapaz de tomar, a pesar de que esta cuente con las mejores ventajas tecnológicas del mercado.

    Finalmente, confiar ciegamente en las decisiones de los demás  por encima de las nuestras  es el otro pecado que encierra el exceso de confianza al conducir. Responsabilizar a otros nuestros propios errores desconoce los principios fundamentales de una conducción preventiva: percibir  lo que pasa a nuestro alrededor, tener los cinco sentidos puestos en la experiencia de conducir, aprender de las malas experiencias propias y ajenas y actuar regidos por la voluntad de hacer las cosas bien. Nada de lo anterior depende de las imprudencias o actos inseguros de otros conductores o agentes de la vía: es la propia conciencia  la que va detrás del volante.

    Manejar un vehículo es una técnica que se aprende en la juventud, y como dicen muchos, jamás se olvida. El problema surge cuando en el ejercicio de la conducción la confianza enceguece todos nuestros sentidos, pues es en este momento cuando se deja de razonar  y de pensar en nuestra propia seguridad y en la de los demás y damos paso a una conducción errática y peligrosa.

    El exceso de confianza genera exceso de velocidad, exceso de distracciones, exceso de imprudencia y exceso de riesgos que no son necesarios correr.  Confía menos y actúa más.

    ¿Crees que el exceso de confianza de los conductores puede ser la principal causa de los accidentes de tránsito en el país? Participa en nuestro debate.

     
    Etiquetas: Seguridad vial
      (7) valoraciones
     

    ¿Tienes una pregunta u opinión sobre el tema? ¡Comenta!




    Rodrigo
    jueves, 26 de mayo de 2016  0:02 


    Afortunadamente existen varias alternativas que ayudan a los choferes a mantenerse alertas, como sistemas que avisan cuando traspasas las líneas divisorias del camino o sensores que alertan cuando no están mirando la ruta, o enviando textos o sencillamente hablando por teléfono. Es cuestión que los fabricantes automotrices masifiquen estas tecnologías, y poder bajar el índice de siniestros.
     Me gusta
    Se el primero a quien le guste esto
    ALEJANDRO
    jueves, 21 de abril de 2016  16:12 


    soy ciudadano del común ... buenos temas
    gracias.. le sacare al máximo de provecho.
    adquirí conocimiento.
    bendiciones personal Sura
     Me gusta
    Se el primero a quien le guste esto
     

    Cerrar
    Compartir a un amigo
    Tu nombre:
    Escribe tu nombre
    Tu correo electrónico:
    Escribe tu correo electrónico
    Correo electrónico de tu amigo:
    Escribe el correo electrónico de tu amigo
    Mensaje (opcional):
    Cancelar