Ser mamá, una tarea maratónica

Ser mamá, una tarea maratónica

01 de enero de 2012 por Andrés Felipe Salgado Céspedes

    Cuando por fin ese bebé tan esperado se encuentra en casa, aparecen una infinidad de situaciones nuevas que saturan la vida de la reciente madre.

    • Recomendaciones para tener calma en este tiempo y disfrutarlo como se merece:

    Incluso cuando todo parece perfecto, las madres recientes pueden entrar en un estado de “pánico escénico”.
    Factores como el esfuerzo propio del parto, los cambios hormonales y el estrés que produce la adaptación a la nueva situación se unen para poner a prueba a una agotada mamá que ve cómo todo el ritmo de su hogar y una nueva vida está en sus manos. En este momento el apoyo de tu pareja y de tu familia más cercana resulta esencial.
    Se conoce como puerperio al período de tiempo que transcurre desde el final del parto hasta que el organismo recupera su estado normal. Incluye tanto los cambios físicos como emocionales que se producen en esa etapa y dura alrededor de seis semanas.
    A estos cambios se suma la ansiedad por recuperar la figura tan rápido como lo aseguran las modelos que aparecen en las revistas de farándula y que a todas luces no es posible que suceda en la mayoría de las mujeres. Se trata de una realidad que el cuerpo cambia después de los embarazos y que puede tardar entre seis meses y un año en recuperar la figura.
    Las nuevas mamás deben intentar descansar tanto como puedan, comer de forma saludable y aceptar las ofertas de ayuda de personas confiables. Un hijo es un regalo tan maravilloso de la vida que merece un entorno armónico y de disfrute, con la menor tensión posible. Lactancia, nutrición y ejercicio, y vida sexual, temas vitales que deben tratarse desde antes de estar en situación.

    La lactancia

    El cambio principal inmediatamente sucede el parto es la lactancia materna, esta no se instaura de manera inmediata, se da un período inicial de tres o cuatro días en los cuales la madre produce una sustancia muy nutritiva llamada calostro, en pequeña cantidad, y es posible que tenga que complementarla con leche de fórmula durante este tiempo.
    Aunque lo ideal consiste en acercar el bebé al pecho y no darle biberón, como ya tiene desarrollado el reflejo de succión, el niño va a insistir hasta obtener su alimento, esta estimulación hace que la hormona prolactina aumente y permita que se produzca más leche.
    Gracias a la leche materna, la mamá le ofrece a su bebé una serie de beneficios comprobados que van desde la expresión de afecto hasta la prevención de enfermedades. Estudios científicos han demostrado que la lactancia disminuye la incidencia del cáncer de mama.
    La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la lactancia exclusiva (sin incluir otros alimentos) hasta los seis meses y conservarla a la par de la alimentación complementaria, en lo posible, hasta el segundo año de vida. De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia (Ensin, 2005), cerca de 70% de las madres introducen otro tipo de alimentos diferentes de la leche materna antes del primer trimestre y muchas la mantienen máximo hasta los cinco o seis meses.
    Si la mamá o el bebé no tienen una condición médica que impida la lactancia, siempre es posible hacerlo y se considera lo mejor para el bebé, porque este alimento ofrece los nutrientes necesarios para su crecimiento y fortalece su sistema inmunológico, lo hace más resistente a las infecciones y enfermedades como diarrea, problemas respiratorios y desnutrición; además disminuye notablemente la incidencia de alergias.

    Nutrición y ejercicio

    Amamantar es una forma sencilla y rápida para adelgazar, una buena parte de las calorías diarias que consume la madre se destina a la producción de la leche materna, de este modo bajas de peso. En la medida en que la lactancia continúe, la liberación de la hormona oxitocina facilita al útero volver a su tamaño original. El uso de fajas para recuperar la figura es una ayuda que no pasa de moda y cada vez resultan más cómodas en sus materiales y diseños. También resultan útiles los masajes reductores y reafirmantes.
    La alimentación durante este período es muy importante, se recomienda hidratarse mucho, comer suficientes frutas y verduras, eliminar el alcohol, el cigarrillo y la cafeína. Las bebidas a base de hinojo natural contribuyen a aumentar la producción de leche materna, incluso en otras presentaciones como tabletas. La cebada y el centeno también ayudan en la producción de leche, no creas que la aguapanela u otras bebidas hipercalóricas cumplen esa función.
    Seguir una dieta balanceada y amamantar no bastan para recuperar la figura, el ejercicio también ayuda a conseguir este objetivo. Las caminatas de 20 ó 30 minutos son perfectas para las madres y pueden hacerlo en compañía del bebé a partir de la primera semana posparto. Sin embargo, antes de realizar cualquier actividad física intensa, es apropiado consultar al ginecólogo para estar segura de que no hay ningún riesgo. Y de todos, los ejercicios del piso pélvico son los más necesarios para recuperar la fortaleza de los tejidos; en general pueden realizarse después de la tercera semana del parto. Algunas mujeres requieren métodos más avanzados para la rehabilitación del piso pélvico, con muy buenos resultados.

    La depresión posparto

    Por fin tienes en sus brazos al bebé tan esperado, pero aun así, te invade un sentimiento de negativismo. Es normal. Los niveles hormonales están cambiando drásticamente en esta etapa, igual sucede con las endorfinas que te proporcionaban esa plácida sensación de bienestar y tranquilidad durante el embarazo. Esto hace que aparezcan oleadas de calor, dolores de cabeza, aletargamiento y que las emociones sean inestables.

    Como resulta difícil identificar el límite entre lo que es normal y cuándo hay que pedir ayuda, apóyate en tu médico. La depresión posparto se considera una de las enfermedades más frecuentes tras el parto, afecta a una de cada diez mujeres. Si no se trata de manera adecuada puede persistir durante meses e incluso años y no tiene relación con el amor que sienta por su hijo ni es un asunto de voluntad.

    La vida sexual

    Entre los muchos cambios que viven las madres puede suceder que lo que antes era un placer ahora no le apetece y lo que antes le interesaba ahora se convierte en aburrido. Esto es especialmente cierto en el caso de las relaciones sexuales. El tiempo para recuperar el interés por el sexo (si es que en algún momento se perdió) varía entre las mujeres, eso sí, es indispensable tener paciencia. En la etapa del puerperio es posible que haya un sangrado vaginal que debe irse reduciendo y que puede permanecer por 20 ó 30 días.

    Habla abiertamente con tu pareja, es posible que no te sientas atractiva con tu cuerpo, pero a él le puedes parecer más hermosa que nunca; también puede temer que haya dolor durante las relaciones sexuales, por falta de lubricación asociada a los cambios hormonales, el uso de lubricantes vaginales puede ayudar.
    Lo que nadie discute es que una vez se establezcan las rutinas de cuidado del bebé, resulta importante tener tiempo a solas con la pareja, en el que puedan conversar de sí mismos. No hay certeza de que un bebé acabe con la vida sexual de una pareja, lo que sí puede suceder es que ponga en evidencia un aspecto que no venía bien incluso antes del embarazo.
    Otra de las preocupaciones relacionadas con la sexualidad es la anticoncepción. Si bien no hay ovulación durante la lactancia, se recomienda el uso de preservativo como medida de seguridad. A partir de la revisión por parte del ginecoobstetra, que suele ser en las primeras semanas de posparto, puede optarse por las inyecciones de depósito de progestágeno o medicamentos orales también a base de este compuesto, que no afectan la lactancia. La T de cobre y el dispositivo con levonorgestrel, son otras opciones viables.

    Fuente: Beatriz Elena Palacio Marín, M.D. ginecoobstetra.

     
    Etiquetas: Psicología mujeres, Matrimonio
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