• Francisco Antonio Cano
  • Paisaje,1892
  • Óleo /Tela
  • 30 x 65.5 cm
  • icono bandera Colombia

Reseña

Esta pintura pertenece al período en que Francisco A. Cano trabajaba en su taller de Medellín, antes de viajar a Bogotá y posteriormente a Europa. Aunque todavía no son visibles las características que harán de este gran artista uno de los mejores paisajistas colombianos, sí aparecen allí algunos elementos constitutivos de su posterior visión del arte y la naturaleza, su gusto por lo panorámico, la cuidada composición, la sobriedad en la elección y distribución de los colores, principios éstos que enuncian su marcada inclinación por la pintura académica. Es curioso observar que el sitio elegido por Cano como tema de su pintura “Paisaje. 1892”, es el mismo en el cual hoy se levanta la sede de la compañía Seguros SURA en Medellín.

Biografía del autor

Francisco Antonio Cano nació en Yarumal, Departamento de Antioquia, en 1865. El primer acercamiento al arte lo recibe de su padre, interesado en asuntos de escultura, platería, herrería, títeres y demás. A los 20 años en Medellín abre un taller para la enseñanza de la pintura; a comienzos de los noventa realiza los que son, quizá, los primeros paisajes colombianos. Crea esculturas no religiosas, por primera vez en la región. En 1897 se traslada a Bogotá donde sus exposiciones le hacen acreedor a una beca del Gobierno Nacional que le permite estudiar en París entre 1898 y 1901, en las academias Julian y Colarrosi. Tras su regreso a Medellín funda la revista Lectura y Arte, el mejor ejemplo de ilustración modernista en el país. Funda el Instituto de Bellas Artes de Medellín que dirige fugazmente en 1910. A año siguiente es nombrado director de Imprenta Nacional en Bogotá y, más adelante, profesor de la Escuela de Bellas Artes, cargo que ocupó hasta su muerte; fue director de la Escuela entre 1923 y 1927. Realizó la primera escultura en bronce que se fundió en Colombia (Atanasio Girardot, Medellín, 1909) y logró convencer al Gobierno Nacional de que él, un artista colombiano, podía realizar un monumento público (Rafael Núñez, Bogotá, 1922) que, por tanto, no debía encargarse a extranjeros. Mantuvo siempre una intensa actividad como pintor. Murió en Bogotá en 1935.

Carlos Arturo Fernández – Grupo de Teoría e Historia del Arte en Colombia, Universidad de Antioquia.

Jesús Gaviria, Catálogo El Arte en Suramericana, 1994